Caminando desde abajo
Colectivo Americana y CADE se unen para decirle a nuestra sociedad, aquí estoy y estoy deprimido.
Somos un movimiento que pulsa desde la Colonia Americana hacia el mundo. Creemos en el poder del arte, de la colonia, de lo cotidiano que se vuelve extraordinario. Y en la responsabilidad de cuidar a la Madre Tierra que nos sostiene.
Celebramos a quienes crean, resisten, inspiran y sueñan. Giancarlo es y será parte de nuestra vibración por la expresión. Honramos a todos los seres que hacen de este mundo algo vivo,
y a quienes dejaron huella en él.
En el corazón de esta red estamos cuatro visiones que se unieron para crear, conectar y transformar.
Giancarlo imaginó este movimiento con nosotros. Hoy, su ausencia es presencia.
Este nuevo ciclo late por y con él.
Su pasión y locura brillante siguen encendiendo este movimiento. El de las ideas grandes, la energía intensa, la creatividad sin filtro y la visión que conectaba todo. Su pasión, su locura brillante, nuestro fuego y la luz que ilumina.
Siempre él ✨
Heredero del emblemático restaurante Recco, fundado por su padre Luigi, fue un visionario que transformó la escena gastronómica y cultural de Guadalajara.
Con formación en gastronomía y mercadotecnia en Europa, Giancarlo le dio a Recco un sello único, convirtiéndolo en mucho más que un restaurante: un punto de encuentro entre generaciones, culturas y almas creativas. Allí convivían desde la élite tapatía hasta personajes entrañables como la familia Mazapán, quienes no solo aportaban dulces caseros —mazapanes, chicles, paletas— sino también alegría, autenticidad y una presencia que terminó por ser parte del alma del lugar. Incluso participaron como extras en varias sesiones fotográficas del restaurante, siempre sumando su encanto y espontaneidad.
Más allá de Recco, Giancarlo fue un pilar de Colectivo Americana. Un aliado entrañable, mentor y fuerza creativa que impulsó proyectos con visión, sensibilidad y amor por lo local. Su pasión, generosidad y capacidad de conectar ideas con personas dejaron una huella imborrable en el arte y la cultura de la ciudad.
Su legado es testimonio de que cuando se vive con propósito, el impacto trasciende el tiempo.
¡Bendito Dios! Te extrañamos, Gianca. Nos volveremos a ver.

Nací en Guadalajara, Jalisco, en la colonia Americana, una zona que sin saberlo me educó visualmente desde siempre.
Estudié Mercadotecnia en la Universidad de Guadalajara, pero mi verdadera escuela fue la calle: los conciertos, la fotografía, los espacios públicos, las conversaciones, los silencios.
Desde joven me conecté con lo estético y lo simbólico. Una película como Corre, Lola, corre fue un detonante para mí. Me voló la cabeza. No sabía que eso que sentía tenía nombre, y entendí que el arte podía estar en todo: en la edición, la música, los encuadres, la actuación brutal de Franka Potente, y en ese Berlín eléctrico que hasta hoy es una de mis ciudades favoritas. A partir de ahí, el cine se volvió una gran fuente de inspiración para mí: esas películas que no solo entretienen, sino que te sacuden, visualmente poderosas, con historia, con fondo.
Mi camino profesional comenzó en la agencia BDP, donde afiancé mi perfil como estratega creativo y conocí a personas clave: primero mi amigo de toda la vida, Oswaldo; luego Melisa, una mente brillante con quien más tarde fundé Colectivo Americana, un proyecto dedicado al rescate de espacios públicos a través del arte. También fui socio de Cocina Mona junto a Giancarlo, un éxito underground que mezclaba gastronomía, concepto y emoción. Giancarlo fue también mi primer gran maestro: me enseñó que la autenticidad no necesita presentación.
Hoy trabajo como consultor creativo y estratega, ayudando a proyectos y marcas a encontrar su centro, su forma, su impacto. Me obsesionan la arquitectura, los espacios minimalistas, los viajes, la música, y todo lo que conecte con la sensibilidad. No me gusta acumular cosas, pero sí coleccionar ideas, momentos y proyectos con sentido.
Me mueve la lealtad, la coherencia y el self-awareness. No tolero el doble discurso ni la gente que predica lo que no vive. Y tengo una frase que me acompaña como brújula:
“Be sure to taste your words before you spit them out.”
Mi sueño es claro: una ciudad llena de árboles, de arte y de calles que te cuenten historias sin decir una sola palabra.

Siempre creando, siempre conectando, siempre buscando nuevas formas de habitar con sentido.

Mi trayectoria cruza el graffiti, la comunicación visual y el diseño de experiencias digitales.
De los muros de la ciudad a los sistemas complejos, he aprendido a moverme entre la intuición artística y la estrategia.
En Alemania he liderado proyectos para startups, instituciones culturales y marcas globales como Volkswagen Group y Mercedes-Benz.
Hoy enfoco mi energía en integrar inteligencia artificial en los procesos de diseño, desarrollar soluciones que amplifican la creatividad y fortalecer enfoques data-driven dentro de equipos interdisciplinarios.
Creo que el futuro del diseño vive en la intersección entre intuición, datos e inteligencia colectiva — y sobre todo, en la capacidad de crear con propósito.
Además de mi trabajo en diseño y tecnología, impulso iniciativas de conciencia ambiental y protección animal en Berlín. Esta convicción me llevó a fundar Love Living Being gUG, una organización sin fines de lucro que promueve la compasión, la coexistencia y la sostenibilidad como pilares de una nueva forma de habitar el mundo. Desarrollo proyectos que transforman tensión y vulnerabilidad en actos de belleza, empatía y reflexión cultural.
Soy una de las voces fundadoras de Colectivo Americana, donde lidero su visión estratégica en diseño, comunicación e innovación. Doy forma a su identidad visual con claridad y carácter: desde sistemas gráficos hasta narrativa cultural, sostengo un lenguaje que une belleza, activación comunitaria y un deseo profundo de cambio social.
No me detengo ante puertas cerradas ni caminos difíciles.
Creo, insisto, y sostengo lo que nace del corazón.
Mi trabajo fluye entre lo digital y lo físico, lo emocional y lo funcional.
Estoy en constante búsqueda: integrando lo espiritual en lo creativo, lo sensible en lo estructurado. Y cuando no estoy diseñando… estoy en un lago, nadando en el mar sintiendo el sol, bailando en mi club favorito, meditando o leyendo algún libro de filosofía o metafísica.
Siempre creando, siempre sintiendo, siempre en conexión con Pachamama. 🌱
Melisa M. Pelayo — Meli Miniki