Giancarlo Capurro, heredero del emblemático restaurante Recco fundado por su padre Luigi, fue un visionario que transformó la escena gastronómica y cultural de Guadalajara. Con una formación en gastronomía y mercadotecnia en Europa, supo dar a Recco un toque especial, convirtiéndolo en un punto de encuentro no solo para la élite de Guadalajara, sino también para personajes entrañables de la ciudad, como la familia Mazapán, quienes con su calidez y humildad se ganaron un lugar especial en el restaurante, y tanto fue su apoyo que hasta salieron en varias sesiones de fotos como extra aportando su encanto. Ademas aportaban los postres (mazapanes, chicles y paletas) mientras compartían momentos inolvidables con el equipo. Más allá de Recco, Giancarlo fue un pilar en Colectivo Americana, fue un maestro y un aliado entrañable , impulsando proyectos que revitalizaron el arte y la cultura local. Su legado es un testimonio de cómo la pasión, la creatividad y la generosidad pueden transformar una comunidad.
Giancarlo
¡BENDITO DIOS! Te extrañamos, nos volveremos a ver